lunes, 13 de enero de 2014

Una casita de jengibre

Sé que ya han pasado las navidades, pero como no estuve nada activa en esas fechas en cuanto al blog se refiere, pero sí hice muchas cosas, he pensado que en estos días os voy a contar algunas de ellas.. Este blog me sirve para enseñaros lo que hago y, además, cosas que me gustan, y de vez en cuando también me sirve un  poquito para desahogarme.

Así que que qué mejor que contaros mi experiencia montando una casita de jengibre. Porque menuda experiencia!!

Mis amigas que me siguen por Instagram ya me han preguntado, y la verdad es que la cosa fue, cuánto menos, estresante!! 

Mi suegra, que por Diciembre estuvo en IKEA, me trajo, además de un montón de adornos navideños que me encantaron, esto... 
para montarlo con los niños.

Yo pensé que sería súper fácil (sí, y eso que a mí meterme en la cocina, aunque sea para decorar, me da mucho respeto). Así que me miré un par de blogs dónde contaban cómo montar una casita de jengibre y el día 26 de diciembre, tras una comida familiar, y justo antes de la merienda con primos que había decidido organizar esa misma tarde, y sin sentarme ni un minuto en el sofá, me lancé.

Primero hice el glaseado.. vaya lío que monté.. hice mil litros, me quedó muy líquido, me pase con las gotitas de limón, pues no fueron gotitas si no medio vaso! y aquello estaba súper ácido.. pero bueno, seguí adelante. Total, la idea es que fuera un adorno.
Los niños ya acechaban impacientes por la puerta de la cocina, y debía montarla ya!
Aquello no se pegaba con el glaseado y cada vez que montaba la base de la casa se me desmoronaba al segundo.
Los minutos pasaban rápido, había muchas cosas que hacer..

Vale, plan B. Caramelo líquido.
Y yo que soy muy lista, pues un bote de caramelo líquido, que lo mismo.. no se secaba, y la casa desmoronada, y cada vez más pringosa!

Bueno, a ver.. última opción, quemar azúcar para hacer caramelo y... fue la única opción válida, pero la paciencia de los niños y la mía ya estaba agotándose.. y los hilos de caramelo líquido secándose recorrían mi cocina, y por mis deditos churruscados! (mira que está caliente el caramelo..)

No pasa nada, niños, que esto ya está casi! Vamos a pegar los lacasitos y a poner el frosting!!

Mario coge la bolsa recién abierta de los lacasitos con tal ímpetu que salen todos por los aires e inundan el suelo de la cocina! Ay, madre, yo ya he perdido los nervios del todo.. pero él no, se lanza al suelo a comérselos!!!
y claro, pido refuerzos y su padre se lo lleva a su cuarto a jugar un rato mientras yo hiperventilo!

Con los pocos lacasitos que quedan y el glaseado en una manga de lékué que compré el año con un kit de cupcakes, 
nos pusimos Laia y yo a decorar la recién montada casita, que ya había sufrido lo suyo, incluida una rotura de la chimenea (uy! bueno.. no se nota!).



Churretones de glaseado por la casa, la de jengibre, y la mía.. y yo pensando que esto no se parece en nada a las fotos tan chulas que he visto.. venga, Laia, vamos a poner los lacasitos.. y se resbalaban sobre el tejado.
Y de la manga pastelera de lékué se iba saliendo el glaseado sobre la camiseta y chalequito de Laia que iba tan mona para el día de fiesta.. 

En fin, que toda una experiencia, que no sé si voy a repetir, y que os enseño con unas fotillos como siempre. 

Así quedó la mesa de la merienda, con la aportación de las primas Esther y Moni que trajeron un bizcocho y una tarta de calabaza, totalmente caseros e impresionantes de ricos, y mis cuñados que trajeron de Ibiza una tarta de queso espectacular.

Y eso sí, fue todo un éxito la casita.. a todo el mundo le encantó, y he recibido muchos comentarios tipo ¡qué chula!, ¿cómo la hiciste?, ¿porqué dices que es la primera y la última que haces?..
Igual de aquí al año que viene se me olvida! 

Gracias por leerme si habéis llegado hasta aquí.

Paula


9 comentarios:

  1. Una buena anécdota en toda regla!!! Me ha encantado la casita

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  2. Jajajaja, vaya experiencia!!! qué locura!!! no me extraña que acabaras de los nervios... Pero seguro que aunque no se te olvide, el próximo año lo volverás a intentar, o no? A mí me gusta cómo te ha quedado, parece nieve derritiendose... (jeje), de lo más original. Yo ni siquiera me atrevo a hacerla, eres muy valiente!!!
    Un besito.

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    1. No sé... conociéndome igual lo vuelvo a intentar jejeje

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  3. Oye, pues te quedo estupenda! Y además piensa en que pasaste un rato entretenido (salvo el momento "hiperventilando") y a los niños les encantó. Seguro que el año que viene te sale mejor, que ya tienes más experiencia.

    Besos y feliz semana!

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    1. Fue un rato laaargo hiperventilando pero tengo un año para recuperarme ;-)

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  4. Jajaja cómo me he reido leyendo la entrada e imaginando el momento (ups... jajaja)
    El resultado ha sido estupendo, quédate con la mirada lejana del momento, seguro repites el próximo año y no te ríes tanto.
    Bss

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    1. Yo ahora me empiezo a reir un poco pero fue tremendo... es que la cocina no es lo mío ni para esto!!
      Igual el año que viene ;-)

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  5. Me has sacado una sonrisa imaginando la que liasteis en la cocina... Una situación parecida la viví preparando galletas de gengibre con mis hijos... Al final todo sale es cuestión de proponérselo, la casita quedo muy original,

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