Este fin de semana pasado tuvimos el cumple de nuestro amigo Richard. Es el más jóven del grupo, el que quedaba por cumplir los 40.
Y me he atrevido a preparar otro libro de firmas, esta vez con un toque de lettering.
En esta ocasión encontré en Tiger un cuaderno para pintar, con las tapas duras, lomo de espiral, y las hojas un poco gorditas. Me hubiera gustado más tipo cartulina como el otro que hice, pero éste ha cumplido su función.
Las tapas, negras, al principio me parecieron un problema.. pero luego pensé en poner en práctica algo de lo aprendido en el Taller de Lettering con Pat. Y dicho y hecho.
Ya sólo quedaba decorarlo por dentro.. saqué los washis, pegatinas y otros rotus y a disfrutar.



