Creo que ya os he contado alguna vez que esto de que me guste hacer cosas y me atreva con casi todo me viene de familia. Mi madre es así también, le gustan las manualidades. Y aunque es mi padre el que dibuja bien, ella tiene mucha imaginación y buen gusto (y no lo digo porque sea su hija!).
Si viviésemos más cerca estaríamos todo el día liadas, estoy segura, pues cada vez que nos juntamos nos ponemos al día de las cosas nuevas que hemos aprendido o hemos hecho desde la última vez.
Este fin de semana que he estado en su casa, nos ha enseñado a Laia y a mí lo que le tiene absorbida desde hace meses: La pintura en seda.
y Laia se ha atrevido a hacer unas muestras que han quedado preciosísimas.
Me voy a guardar para otro día los cuadros y los pañuelos que hace mi madre, y os voy a enseñar en lo que se ha convertido esta seda tan multicolor: en unas pulseras!
En un chino, o en dos, mi madre compró unos abalorios (tipo Pandora) de ositos y unos cierres.
Cortamos un trozo de seda, y lo cosimos a lo largo por el revés, dándole la vuelta después.
Metimos el tubo de tela de seda por los abalorios. Esto también lo hizo Laia con lo que al final fue una actividad con ella, así que muchísimo mejor!
Y por último, con un poco de pegamento pusimos los cierres.
Y a mí me parece que han quedado monísimas y son muy fáciles de hacer.
Paula


